Smart home
Loxone explicado: la smart home de una sola mano
Un Miniserver, un fabricante, un software: Loxone promete domótica sin confusión de lenguajes. Lo que el sistema sabe hacer y dónde están sus límites.

Loxone se fundó en 2009 en Austria y en poco más de quince años se ha convertido en uno de los sistemas más instalados del espacio germanohablante. La diferencia con KNX es de fondo: en Loxone la inteligencia no está en cada aparato, sino en un ordenador central, el Miniserver.
El corazón: el Miniserver
El Miniserver es un pequeño aparato en el cuadro eléctrico. Procesa todas las entradas —pulsadores, detectores de movimiento, sondas de temperatura— y controla las salidas mediante extensiones: luz, persianas, calefacción, música, acceso. Se programa con Loxone Config, un software gratuito en el que las funciones se conectan gráficamente. Quien quiera cambiar una regla mueve bloques en vez de escribir código.
Tres caminos hacia los aparatos
- Tree: el bus propio de Loxone, tendido como línea verde, para pulsadores, sensores y actuadores en obra nueva.
- Air: radio en 868 MHz para instalaciones posteriores y para todo donde no haya cable.
- Link: la conexión con las extensiones del cuadro, por ejemplo para relés, reguladores, DMX, Modbus o KNX.
A través de interfaces, Loxone integra también sistemas ajenos: aparatos KNX, motores de persianas, bombas de calor, cargadores, fotovoltaica. Sus propios productos van de los pulsadores de vidrio y los detectores de presencia hasta el servidor de audio para música multiroom.
El piloto automático
Loxone presenta sus instalaciones con la imagen del piloto automático: la casa debe hacer por sí sola todo lo posible. La luz sigue la hora del día y la presencia, las persianas al sol y la temperatura de la sala, la calefacción al calendario. El objetivo es una casa en la que nadie necesite ya una aplicación. En la práctica se consigue allí donde el integrador se toma tiempo para los ajustes y los habitantes saben nombrar sus hábitos.
Puntos fuertes
- Todo de una sola mano: hardware, software y aplicación encajan.
- Realización muy rápida de lógica, escenas y automatismos.
- Aplicación, visualización y acceso remoto incluidos.
- Buen precio por función, sobre todo en la casa unifamiliar.
Puntos débiles
- Propietario: el sistema vive del fabricante Loxone.
- Central: si el Miniserver falla, la instalación se para; los pulsadores dejan de funcionar de forma clásica.
- Los cambios requieren Loxone Config y experiencia; el software es potente, pero no un juguete.
- Para el acceso remoto, la conexión pasa por el servicio del fabricante.
Para quién encaja Loxone
Loxone es la elección correcta para quienes construyen y quieren mucho automatismo, gestión de la energía y una buena aplicación, y prefieren un sistema global bien pensado a un estándar abierto. Encaja tanto en obra nueva como en reforma, porque Tree y Air se pueden mezclar. Quien, en cambio, deba mantener un edificio independiente del fabricante durante décadas está mejor aconsejado con KNX, o con una combinación en la que KNX forma la instalación básica y el Miniserver asume la lógica.
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